El proceso
Cuatro pasos. Se instalan, no se anuncian.
La mayoría de la consultoría se muere entre el reporte y la puesta en marcha. El método OSO está armado alrededor de la parte que todos los demás se brincan: implementar con su gente de verdad y dar seguimiento hasta que el cambio aguante.
01
Revisar
Revisamos todo
Recorremos su operación como lo haría un operador — en el campo, en la oficina, en los libros y en el rastro del papeleo. No una encuesta desde una sala de juntas. Recibe un reporte por escrito: qué funciona, por dónde se va el dinero, qué es un riesgo con fecha de caducidad.
02
Planear
Armamos el arreglo primero en papel
Los hallazgos se vuelven un plan: procedimientos por escrito, flujos rediseñados, las herramientas correctas escogidas sin compromisos con nadie. Todo escrito en el idioma que su cuadrilla de verdad habla — inglés, español o los dos. Usted aprueba el plan antes de que algo cambie.
03
Implementar
Lo ponemos a andar con su equipo
Aquí es donde se muere la mayoría de la consultoría y donde vive OSO. Capacitamos a su gente en la práctica, levantamos los sistemas y corremos el cambio a su lado. Los cambios se instalan en la rutina diaria — no se anuncian en un papel.
04
Sostener
Nos aseguramos de que aguante
Los puntos de revisión a los 30/60/90 días agarran los desvíos antes de que se hagan costumbre. Ajustamos lo que no esté cuajando, volvemos a capacitar donde haga falta y le entregamos un negocio que mantiene su nueva forma — con documentación que es de su equipo de aquí en adelante.
Lo que preguntan los clientes
“¿Cuánto se tarda?”
La revisión normalmente toma de 2 a 3 semanas. El plan y la implementación dependen del tamaño del trabajo — y el calendario va sobre la mesa antes de empezar, junto con el precio. Sin proyectos eternos, sin facturas sorpresa.
Una plática derecha. Cero compromiso.
Treinta minutos en el calendario. Usted habla, nosotros escuchamos, y se va sabiendo exactamente cómo está parado su negocio — trabajemos juntos o no.
